Hace ya casi un mes que volvimos de vacaciones y como creo que ya os conté nos trajimos muchos libros de vuelta a casa. Uno de esos fué Un libro de Hervé Tullet. Lo compramos porque teniamos muchas ganas de tenerlo después de a ver oido maravillas de él. Lo que nunca imaginamos que nos sería tan útil para tantas cosas. Y os digo esto, por que el libro sobrepasó mi imaginación. Como era un libro nuevo el Canijo lo queria llevar a todas partes y enseñarselo a todo el mundo, lo bueno fué que ese todo el mundo era poco conocido por el. Me refiero a que durante nuestro tiempo vacacional, tuvimos que hacer muchas visitas y ver a mucha gente que aunque habian visto al canijo de pequeñito, el no recordaba a nadie o a casi nadie, así que siempre que teniamos que ver a alguien nuevo el canijo se metia en mis faldas como si así pudiese desaparecer. La función que esta vez tuvo el libro para nosotros fué el de acercar posiciones. Cada vez que alguien quería estar un ratito con él lo sacábamos y ocurria la magia, ya no habia temor, si no risas y un poco más de confianza.
Lo que hace especial a este libro es la sencillez y el acercamiento que tiene con los canijos, se trata de un libro que yo llamo interactivo, el padre del canijo dice que es como una tablet en papel. Es un libro sencillo con solo tres colores y unas instrucciones que hay que seguir para darle vida al libro.
Como nos ha dado tanto juego el libro hemos hecho unas cuantas actividades sencillitas que os proponemos para nuestras manualidades con cuento.

1. Un libro, con pegatinas:
Materiales: pegatinas de colores y cartulinas o folios.
– Recortamos las pegatinas, de los colores que tiene el libro, para que le fuera mas fácil escoger y seguir los patrones, abrimos el libro y fuimos siguiéndolo con las pegatinas, primero con el amarillo y después con el resto, hasta que quedase un colla-ge que nos gustase. Así trabajamos la motricidad fina y la concentración. (solo hay que ver la cara del canijo despegando pegatinas). También estuvimos contando las pegatinas que íbamos poniendo.
2. Un libro , con canicas:
– Materiales:canicas, una caja, una cartulina, cinta adhesiva, y pintura de dedos o temperas
– Cojimos una caja de las del ikea, pero valdría cualquier caja en realidad que fuera bajita. Pegamos la cartulina en el fondo para poder pintarla  y al lado pusimos una huevera de cartón con las temperas y las canicas. Delante pusimos el libro para ir contándoselo al canijo y que fuera él quien decidiese que hacer con el material propuesto. Poco a poco el Canijo fué mojando las canicas y metiéndolas en la caja, al principio pintaba con ellas, pero después las hacía rodar de un lado a otro
3. Un libro, en una ventana:
– Material: Papel celofan de colores, yo he utilizado los mismos que los del libro (rojo, azul y amarillo), tijeras y un trapo humedo.
– Recorté circulos de los tres colores y se los di al Canijo. Mojamos la ventana para que se pegaran los circulos y poder hacer collages sin tener que usar pegamento. Pusimos el libro abajo y fuimos contándolo para que fuéra el quien dirigiese el juego. Hicimos varios collages y fuimos viendo los cambios de color al pegar una encima de la otra. Cuando se aburria solo habia que despegar y volver a pasar el trapo humedo.
 
 
 
Estas fueron nuestras propuestas pero además encontramos en Instagram una propuesta que también os animamos a hacer. De la mano de @fotomajo, con espuma de afeitar y colorante alimenticio. Tiene un montón de propuestas que seguro que os gustarán no dudéis en pasaros por su cuenta.

Y si os habeis quedado con ganas de más, como nos pasó a nosotros no os podeis perder Un juego, de Hervé Tullet. En principio es un dominó y un memory, pero tiene tantas posibilidades como imaginación tengan vuestros canijos, es decir ilimitado.

Como podeis observar Hervé Tullet nos ha inspirado un montón además de regalarnos muchos momentos de diversión e imaginación. Un libro que fomenta la imaginación y la lectura a partes iguales.