Anuncios

Hoy os vengo hablar de la educación financiera para toda la familia, algo de lo que no se habla mucho por que hablar de dinero siempre es tabú en el contexto familiar y educativo. Sin embargo, os tengo que decir que desde que aprendimos todo esto, nuestra visión se ha ampliado y mejorado.

Hace algunos años cuando nació mi primer hijo me hablaron de Laura Mascaró, una madre que había decidido educar a sus hijos en casa y que inspiraba a muchas madres por ese camino. Por aquel entonces yo quería educar a mi hijo en casa. A dia de hoy es una espinita, ya que finalmente metí al Canijo en la escuela ( ya os contaré mi decisión en otro post). Sin embargo, Laura Mascaró no dejo de ser un referente para mi, ya que en muchas cosas me identifico con sus valores y sus principios educativos. Por eso cuando publicó el ¿Donde crece el dinero? no lo dudé. Eso junto con el curso de educación financiera para padres, son un buen material didáctico para la educación financiera familiar. Nos enseña finanzas para padres pero también para toda la familia.

Educacion financiera para toda la familia

Donde crece el dinero

Huchas

No se si os pase al resto, pero en mi caso el hablar de dinero cuando era pequeña no era una opción. Yo simplemente pedía cosas y mis padres decian si si o si no. Pero no recibia ninguna explicación al respecto. Ademas de no tener ninguna herramienta para poder conseguir lo que yo quería por otros medios, como pudiese ser ahorrar, negociar etc.

Entiendo que mis padres en aquella época, hacían lo que podían. Pero a día de hoy entiendo que tengo que reeducarme en cuanto economía se refiere para poder educar a mi hijo y que el dinero, el dia de mañana no sea una carga para él. Ni la falta ni la abundancia, sino que sea un medio para conseguir lo que necesite o desee.

¿Que encontraremos en el curso?

Como hemos dicho, una eduación financiera para toda la família. Pero que se basa en mi opinión en estos tres pilares.

Que significa el dinero, y cómo hemos albergado falsas creencias, sobre él. Para que sirve realmente el dinero, sin tapujos de una forma clara y directa que nos hace replantearnos toda nuestra base de creencias hacia él. Para que podamos transmitir a nuestros hijos la realidad y no una retaíla de frases hechas aprendidas.

Como administrar ese dinero. Nos plantea, volver a pensar en las cosas que necesitamos , las que queremos y lo que realmente no necesitamos. Lo mejor es que en el curso ella te da ejemplos de como lo hace ella. Sin embargo te da herramientas para que seas tu mismo el que aprenda a adaptarlo a tu propia vida. Todo esto con la premisa, de que somos el ejemplo de nuestros hijos y que alfinal lo que hagamos nosotros será el primer paso para su eduación financiera.

Manejar el dinero y consumir de manera responsable. Algo que nos cuesta a mayores y a pequeños pero que es una de las claves para poder vivir, a mi manera de ver.

Educación práctica sobre el dinero

Con lo que hemos aprendido hemos insertado una serie de cosas en casa, que están funcionando muy bien, ejercicios que hemos aprendido en el curso y cosas que hemos adaptado. Por favor si queréis aprender de este tema, no os quedéis sólo con esto, id al curso de Laura Mascaró , porque realmente aprenderéis el funcionamiento y el porqué de lo que hemos hecho. Nosotros sólo somos una muestra, pero lo que funciona con nosotros puede que lo haga de otra manera con vosotros.

Cosas concretas que hemos hecho

Aunque la educación financiera es para toda la familia, con lo que realmente hemos hecho cambios ha sido con nuestro hijo. Era algo recurrente salir a la calle y que nos pidiese todo lo que se le pasaba por la cabeza y nuestra respuesta siempre ha sido, «Ahora no», «En otra ocasión», «no podemos comprarte todo lo que pides». Y todas las respuestas que se nos ocurriésen. Por eso hicimos lo siguiente:

  • Escribir todo lo que quería. Yo pensaba que sería una lista interminable, pero resultó que eran dos juguetes que llevaba tiempo pidiendo.
  • Hablamos de otros gastos que el tendría que asumir, como todo lo que se le antoja en el supermercado (esto no quiere decir que yo no le compre nada, si no que si no era decisión mía, le dejaría comprarse lo que quisiera, pero con su dinero) Lo mejor de todo esto es, que ya no tenemos pataletas en los supermercados. El lo ha entendido y si quiere algo lo coge y lo paga él. Lo más gracioso es que aun sabiendo que puede coger lo que quiera, casi nunca se lleva nada.
  • Contamos el dinero que tenía en la hucha y le explicamos el dinero que faltaba para lo que el quería.
  • Después elaboramos un plan para poder conseguir ese dinero con trabajos que pudiese hacer en casa. (en este caso excluimos cosas que entendíamos como su responsabilidad, como aseares, recoger la habitación y cosas que tiene que hacer por él mismo y no por el dinero). Lo que añadí aquí es, que sólo podía hacer trabajos extras si cumplía primero con sus responsabilidades.
  • Hicimos 3 huchas: Para ahorrar, para los gastos especiales (juguetes que le hagan mucha ilusión), para gastos de la semana, y para donaciones que en nuestro caso es para la iglésia (esto tanto para nosotros como para él es totalmente voluntario) el decide cuanto pone en cada hucha en función de lo que el valore más.