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Reseña: La bruja que no quería ser princesa

«¡Estate quietecita y callada!» ¿No os suena? una frase muy común que se suele decir a las niñas pequeñas y que seguramente habrás odio alguna vez. Por eso es muy fácil sentirse identificada con este cuento.  La bruja que no quería ser princesa es un precioso regalo de nuestra queridísima Susana Isern. Con unas ilustraciones y unos colores que atraen y te invitan a descubrir un nuevo mundo fantástico. Lleno además de mucho contenido de valor para los más pequeños.

En esta sociedad en la que los niños que no molestan son los más buenos de todos, hacía falta un cuento en el que se hablara del valor de la personalidad. Queremos que ellos estén quietos y callados, que sepan “estar» como se dice en el cuento.

Pero también queremos que el día de mañana sepan defender sus ideas y su personalidad. A veces toca darse cuenta del valor que tiene cada forma diferente de ser. Esta es la razón principal por la que os recomiendo este Álbum ilustrado de Susana Isern, porque nos invitará a los adultos a reflexionar y a los más pequeños a darse cuenta de lo importante que es el diseño de cada detalle de su personalidad.

De qué trata La bruja que no podía ser princesa.

 

Podríamos decir, de princesas y brujas, pero no. Porque nos habla de mucho más. Nos habla de estereotipos, de la importancia de la identidad y del valor de seguir siendo quienes somos.

Este cuento nos relata como Petra de los Tornados descubre que es la heredera legítima del rey Papanatas (he de decir que una de mis cosas favoritas de este cuento, es la gracia con la que han sido elegidos los nombres de los personajes). Aunque al principio duda, acaba aceptando, piensa en todas las cosas ricas que va a poder comer, pasear por el jardín y hacer un poco lo que ella quiera. Vamos lo que nos viene a la mente cuando pensamos en princesas.

Sin embargo, todo se trunca cuando conoce a la marquesa de Pitiminí, quien hace todo lo posible por convertir a nuestra protagonista en princesa. y todo antes de la fiesta de presentación en sociedad. Pero… ¿es lo que ella pensaba que era? Pronto descubrirá que había muchas cosas que no le habían contado de ser princesa. Es aquí donde tendrá que ser valiente y luchar por su personalidad contra viento y marea.

Lo que más nos gusta del cuento Las bruja que no quería ser princesa.

La bruja que no quería ser princesa puede ser cualquiera de nosotros, ese es para mí el punto más fuerte de este cuento. Cualquier persona que haya sido discriminado alguna vez por su diferencia, o que haya tenido que tapar alguna de sus peculiaridades por tratar de encajar. Porque ¿quién no lo ha hecho alguna vez?

Lo que nos transmite este cuento, es que, si renuncias a ti mismo, solo por conseguir ser quien otros quieren que seas, seguramente eches a perder todo tu potencial. Petra nos enseña que sólo siendo quien ella es, una bruja que no quiere ser princesa conseguirá ser útil, eficaz y además sentirse satisfecha.

Otra cosa que además podemos sacar de este cuento es que petra se siente atraída por el lujo del castillo, sin embargo, eso no consigue de ninguna manera que su vida sea plena. Todo lo contrario, ella ya tenía todo lo que necesitaba a su alcance, el resto no era más que la idea de satisfacción que le habían dado otros. Nos viene a decir un poco que los cuentos de hadas a veces no son como nosotros nos esperamos

La originalidad de cada nombre y su narrativa. Para los niños es divertidísimo y se les hace fácil de recordar. Susana Isern nos conduce a este mundo fantástico de una forma amena a la vez que profunda sin darnos cuenta. Consigue conectar y mucho con los pequeños de la casa. Es de esos cuentos que se hacen cortos enseguida, pero que dan mucho que hablar. Conseguir transmitir al mundo infantil no siempre es fácil y la autora lo hace con gran habilidad.

Nos han encantado las ilustraciones de David Serra, quien nos tiene acostumbrados a trazos claros, colores llamativos y un cuidado especial por cada detalle. Los colores nos recuerdan a nuestros viejos cuentos de princesas con un toque muy actual. El ilustrador además es capaz de dibujarnos las expresiones de Petra, consiguiendo así que los peques conecten en todo momento con nuestra protagonista y por supuesto con cada detalle de la historia.

La historia está perfectamente construida, de tal manera que podemos identificarnos con lo que estamos contando, y por tanto transmitírselo a nuestros hijos. La trama me parece de lo más original, de hecho, hacía mucho que no encontraba algo que me inspirase tanto como este cuento y encima me sacase una sonrisa.

En definitiva

Lo último de Susana Isernn no nos ha dejado para nada indiferentes. Este álbum ilustrado ha querido dar voz a los más pequeños y también a nuestro niño interior. Realza el valor de lo que es único y rechaza la idea de dejar de ser uno mismo para encajar. Si quieres un álbum ilustrado os de grandes momentos y una base para construir una buena reflexión sobre la importancia de ser uno mismo. Os aseguro que este libro lo consigue con creces. Os dejo el enlace afiliado por si os ha parecido tan bueno como a mí.

 

¡Que lo disfrutéis mucho!

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Lidia
Mamá Canija